Andalucía objetivo terrorista
June 24, 2007 – 11:44 amLas Fuerzas de Seguridad buscan a varios miembros de la banda terrorista ETA que abandonaron en Ayamonte (Huelva) un coche, los etarras que transportaban 130 kilos de explosivo en un vehículo que fue descubierto este jueves en Ayamonte llevaban una mochila con efectos personales de un hombre entre los que se encontraba una camiseta de la selección española de fútbol y un callejero de la ciudad de Sevilla
Cinco comandos en Andalucía
ETA ha tenido al menos cinco comandos en Andalucía. El último fue desarticulado en octubre de 2000. Su predecesor, cazado en 1998, ha sido para algunos expertos en lucha antiterrorista, el comando etarra con mejores medios técnicos: tenía aparatos para anular los inhibidores de ondas de los vehículos, células fotoeléctricas para activar artefactos y un fusil de precisión con mira telescópica. Además, el comando Donosti, desarticulado en marzo, tenía información sobre el aeropuerto de Almería y sobre seis políticos del PP también de Almería y de Málaga. La Guardia Civil sospecha que ETA tiene infraestructura en el Algarve portugués y en algún punto de Andalucía.
La secuencia de los hechos de Ayamonte
El vehículo conducido por los etarras se dirigía hacia Portugal cuando vio un control policial hacia las 9.10 horas. El conductor abandonó el coche en la vía de servicio y se montó en otro vehículo que iba detrás que dio la vuelta y enfiló de nuevo hacia Sevilla.
Unos trabajadores que fueron testigos pensaron que el Ford Focus se había averiado y que alguien había acudido a recoger a su conductor. Sin embargo, dos horas después, sobre las 11:30 horas, una motocicleta BMW llegó por la A-49 en dirección a Portugal hasta donde se encontraba el coche abandonado. Uno de sus dos ocupantes descendió y sin quitarse el casco le propinó un cabezazo a uno de los cristales del coche, lo abrió y sacó varias bolsas, llevándose únicamente dos. Los investigadores creen que los motoristas cargaron sólo con las bolsas que podían transportar y optaron por llevarse las que guardaban pistolas y documentación, dejando el explosivo.
Los investigadores no tienen una explicación clara para la presencia de dos individuos en una motocicleta. Este episodio, ocurrido hacia las doce y media, fue el que provocó que un testigo diera aviso a la Guardia Civil.
La Guardia Civil, sin embargo, apunta la posibilidad, que cada vez cobra más fuerza, de que estos dos últimos sean en realidad simple ladrones que aprovecharon la situación para tratar de desvalijar lo que creyeron que era un vehículo abandonado por una avería. Ese tipo de atracos ya se han producido en la zona en los últimos meses.
Hasta el lugar acudió un vehículo del Servicio Rural de la Guardia Civil, con dos agentes. Los agentes personados en el kilómetro 130 de la A-49 dieron aviso a sus compañeros del GEDEX y un perro del Servicio Cinológico confirmó enseguida de que dentro del coche había explosivos. Tras el traslado del vehículo a la comandancia de Huelva, los especialistas en Criminalística se desplazaron a las instalaciones para examinar con detalle el vehículo.
El director general de la Policía y de la Guardia Civil, Joan Mesquida, informó en una comparecencia en el Ministerio del Interior de que el dispositivo policial se había montado gracias al aviso de un ciudadano que llamó al instituto armado al ver a varias personas “merodeando” en actitud sospechosa en los alrededores del coche, que tenía placas de matrícula portuguesas auténticas.
Los responsables de la investigación consideran que el explosivo fue recogido en España, pero desconocen cuál podía ser su punto de destino. No se descarta la posibilidad de que se dirigieran a Portugal para ocultarlo y luego pasar desde ese país a cometer los atentados en el sur de España.
El material iba envuelto en bolsas con el anagrama de ETA
Mesquida no descartó que los huidos formaran parte de un comando itinerante o que fueran a entregar los explosivos a otros terroristas e insistió en que el automóvil -que probablemente iba precedido por otro vehículo lanzadera no estaba preparado para atentar.
El coche, un Ford Focus familiar con matrícula lusa 51BX80, estaba estacionado en el kilómetro 30 de la carretera A-45 en dirección a Portugal, muy cerca de la localidad de Ayamonte, tenía una puerta abierta y bolsas en el exterior.
En su interior, los agentes encontraron unos 115 kilos de nitrato amónico, 15 de polvo de aluminio, 8 detonadores, 10 temporizadores, un receptor-emisor, cordón detonante y un manual para fabricar explosivos en euskera.
Un nombre: Unai Arrieta
El coche fue alquilado en una empresa de Lisboa el pasado martes día 19, por una persona que se registró con el nombre de Unai Arrieta. En los ficheros policiales no figura ninguna persona con este nombre.
Podría haber sido una “bomba importante”
El director de la Policía y de la Guardia Civil apuntó que con el material intervenido se podría haber fabricado una “bomba importante” o varias pequeñas, aunque subrayó que el vehículo no estaba preparado como coche-bomba, ya que el material estaba en bolsas preparadas y no había ningún sistema de iniciación activado.
Mesquida dijo que las Fuerzas de Seguridad no descartan ninguna hipótesis sobre el objetivo de los terroristas y recordó que en el pasado ETA ya ha llevado a cabo campañas de atentados en zonas turísticas, “intentando atacar una industria vital”.
La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) consideró en un comunicado que la localización de este vehículo de ETA es “consecuencia directa del proceso de rendición del Gobierno ante la banda terrorista”. En el País Vasco, la antigua integrante de la Mesa Nacional de Herri Batasuna (HB) Mati Iturralde dijo durante un acto de apoyo a la manifestación convocada para el próximo sábado por ANV que el hallazgo del coche con explosivos es “la demostración de que, desgraciadamente, la oportunidad de abrir un escenario diferente está en una situación muy grave”.
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