September 30, 2008 – 6:10 pm

La verdadera historia del fracaso de la expedición ilegal de Hernán Cortés a Costa Indómita, en 1519, permaneció envuelta en el misterio durante varios siglos. Sólo conocíamos los testimonios de la expedición punitiva de Pánfilo de Narváez que en 1520 encontró los cráneos descarnados de varios centenares de rebeldes ensartados en hileras en una macabra estructura de madera, cerca de las ruinas de una efímera población, la villa que pretendió fundar el forajido Cortés en esas tierras ignotas y que llamó Veracruz. Los expedicionarios identificaron el cráneo del desafortunado capitán de la expedición y lo regresaron a Cuba ensartado en una pica, como correspondía a un traidor a la Corona. Incluso iniciaron el rumor de que Cortés y sus hombres, cegados por la ambición y la traición, se habían asesinado entre sí...
Sorry, comments for this entry are closed at this time.