September 30, 2008 – 6:10 pm

Si Juárez no hubiera muerto... todavía viviría, dice la canción. Pero no es cierto: si Juárez no hubiera muerto, de todos modos hubiera muerto, porque nadie llega a los doscientos dos años de edad. Este número, por pura asociación de ideas menos uno, me recuerda al escuadrón aéreo 201, con el que México participó, en el Pacífico, en la Segunda Guerra Mundial. ¿Y si no hubiera habido nunca una segunda Gran Guerra? El personaje histórico que pudo haber logrado ese milagro está mencionado en el último renglón de mi novela Noticias del Imperio: la emperatriz Carlota tenía la esperanza de que la regresara a México en un pájaro de acero. Su nombre era Charles Lindbergh, y fue el primer ser humano que cruzó el Atlántico por los aires. Yo tuve la fortuna de conocer su pequeño avión, el Spirit of Saint Louis, colgado de una bóveda del aeropuerto de San Luis, Misuri, en una ocasión en que la nieve obligó a hacer una escala forzada en esa ciudad al avión en el cual yo, a mi vez, me trasladaba...
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